
Gracias, por enseñarme que era un suspiro, una mariposa en el vientre...por enseñarme a esperar y encontrarte una y otra vez, por sentirte ahí, imaginando que me llenas de besos...esos besos que a las niñas tanto nos gustan,
Crei que era un ser de luz, a lo mejor lo era, pero no en esta oscuridad...
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