
Yo ví... Sr Juez.
Cuando él se sumió entre sus sábanas...
Y la llenó de besos para que despertara...
Yo ví, cuando la ayudó a ver la luz del día e hizo
caer gotas de agua por su espalda...
Yo escuché...
El murmuro de sus voces, los acordes de sus risas...
Yo sentí...
Que algo le ocurría...
Yo, yo soy su testigo.
Recuerdo que la llave no parecía querer hacer contacto... la puerta del copiloto estaba abierta, y para mi sorpresa nadie ocupó el asiento.
Ella, al verme en la otra calle algo inquieta por querer acercarme, me reconoció, echó andar el motor y ofreció llevarme...
Hola!, me dijo...
Yo sonreí. Eramos amigas hace algún tiempo, si mal no lo recuerdo, desde que me acerqué a ella cuando caminaba devuelta a su casa después del trabajo. Ahí le pedí fuego y no volví a separarme de ella, de hecho, desde aquel la acompañé a todos lados..
Dónde vas? le pregunté.
Ella me miró y sonrió.
Voy donde hay "mayores" expectativas... (volvió a reir), voy aprender..
y siguió conduciendo.
Puedo ir?. Pregunté.
Ella afirmó con su cabeza y dijo: Tú sabes que sí.
Sinceramente en ese momento, Sr Juez, no podía aguantar las ganas de saber quién era la persona de la mañana... Quería saber si era Él, quién hacía que en su rostro no existiera huella de intranquilidad y temor.
Y la curiosidad me venció y le pregunté.
Quién es la persona de la mañ...
Y ella no me dejó terminar,
me miró y se quedó en silencio como si estuviese tomando valentía y dijo:
"A veces pienso que es producto de mi imaginación... El producto de lo que siempre quize para mí.. y hoy, imaginación o no, me hizo sentir que era todo lo que yo esperaba.."
Yo, Sr Juez, no tuve palabras...
Ella siguió...
"Yo conocía la costumbre convertida en rutina, rutina que me generaba dependencia y dependencia que tontamente me hizo sentir "enamorada"...
Lo que en este momento y después de algún tiempo, me hace superar lo que nunca fue cierto..."
Dime amiga qué me pasa? me preguntó..
Ayúdame y dime si Él es verdad o sólo es parte de mi locura y mi delirio.. Aunque siento que no cabe duda.. es Él a quien siempre esperé...
Soltó el llanto... lo que decía, me lo confirmaban sus ojos...
Despúes de un instante siguió...
" A quién le dediqué miles de canciones desde que en mí su espacio empezó a crecer y traté de llenarlo con quién no debí hacerlo....
Siempre lo imaginé en mis sábanas... como hoy ". Y calló...
Y la verdad no recuerdo nada más...
El semáforo estaba en rojo y me bajé... ella ya no me necesitaba...
Desde ahí, Sr. Juez, no sé nada más de ella.. sólo que fuí testigo de la espera...
ESTE ES MI RELATO...
y el juez contesto...
Gracias soledad... puedes retirarte.